Ya lo dice el viejo refrán, es mejor estar solo que mal acompañado. Uno debe de despreocuparse si anda solo en la vida, podría ser peor y es tener alguien que te corte las alas y te limite.
En ocasiones pensamos que las cosas suceden tal y como las recordamos, la realidad es que nuestra mente en muchas ocasiones selecciona y altera los recuerdos. Es por esto que en realidad recordamos lo que queremos y en muchas ocasiones alteramos esos recuerdos.